¿Qué pasa cuando el Madrid empata 0-0 en la ida?



Real Madrid ha salido victorioso en la vuelta en el Bernabéu en siete de las ocho ocasiones que ha cosechado un empate sin goles en la ida de una eliminatoria europea.

El último precedente favorable a los blancos es el 0-0 del Calderón en cuartos de la pasada Champions. En la vuelta, un gol de Chicharito clasificó al Real Madrid para semifinales.

La única vez que el Real Madrid cayó derrotado tras un 0-0 en el primer partido fue ante el Spartak de Moscú en la temporada 90-91. En la vuelta, los rusos ganaron con claridad por 1-3.

BUENAS NOTICIAS: Cristiano Ronaldo, optimista para la vuelta

El jugador ha sido sometido a una nueva resonancia que descarta rotura en el bíceps femoral. Será baja en Anoeta


Ronaldo ha sido sometido a nuevas pruebas esta mañana en la clínica Ruber de Madrid que han descartado una rotura en el bíceps femoral, lo que le hace ganar muchos enteros para poder estar en la vuelta contra el City dentro de una semana.

De hecho, el optimismo del jugador es total para jugar el partido decisivo de semifinales, tras ser baja en el de ayer, una vez confirmados los resultados de la resonancia. Lo que sí está descartado es que Cristiano pueda jugar en Anoeta el próximo sábado. Visto lo visto, no se quiere correr ningún riesgo, habiendo una final de Champions en juego en siete días.

3-0: Cristiano, El héroe de una generación blanca

Tres goles y un partido para la leyenda metieron al Madrid en la semifinales. Tremenda salida y buen final de los de Zidane. Carvajal, Marcelo y Benzema tiraron del carro.

Esa devoción por los imposibles siempre la tuvo el Madrid. El de Di Stéfano, el yeyé que hoy llora a De Felipe y ayer a Velázquez y Zoco, el esforzado de los Garcías, el brillante de la Quinta del Buitre, el inconstante de los Ferraris y los florentinianos de la Galaxia y este de Cristiano. Equipos bien diferentes, con mil caras, a ratos con artesanos y a ratos con oficinistas, con Del Bosques y Mourinhos, pero convencidos de que no hay rival que no se aflija en el Bernabéu, sea cual sea la ventaja con la que aterrice. Esa marea de entusiasmo, energía y fe se llevó por delante al Wolfsburgo, que ni trajo la mayor renta que se recuerda ni tiene el potencial de otros que cayeron antes víctimas de una fórmula que no envejece.

El partido, en cualquier caso, fue la montaña rusa en la que se mueve el Madrid esta temporada, por momentos un equipo invasor, insuperable y paralizante y dos suspiros después un grupo contemplativo, sin abnegación defensiva, expuesto a cualquier peligro.

De esa cara amable sacó dos goles en el cuarto de hora inicial, sin duda el mejor de los escenarios imaginados por Zidane. Eliminatoria igualada y hora y cuarto por delante en casa. Hasta ahí llegó coleccionando todas las virtudes que hacen que cuaje una remontada: recuperación rápida, a menos de 30 metros del campo adversario, negación de la pelota al Wolfsburgo, buena circulación, erosión permanente de los dos laterales y al final del camino, Cristiano, un goleador de leyenda, un jugador irrepetible en décadas. El Bernabéu hizo su papel y resultó extraordinariamente acogedor para el Madrid y muy despacible para el Wolfsburgo, que pareció impresionable.

Carvajal fue un rifle de repetición. Regaló el primer tanto en un centro de medio pelo que el toque en Arnold mejoró decisivamente y forzó el córner en el que Cristiano hizo el segundo, en cabezazo intuitivo en el primer palo. Su partido hizo aún más inexplicable la titularidad de Danilo en Alemania. Y acabó por ayudarle la lesión, a la media hora, de Draxler. Con él se marchó el abracadabra de su equipo. Marcelo también andaba bailando a los lobos por la izquierda, doblando a Benzema, que le cedió durante largos tramos del choque el papel de ariete a Cristiano y se acostó con sentido en la izquierda. En menos de una semana el Wolfsburgo pasó del estado sólido al gaseoso, acobardado en su área, asomado al abismo a la espalda de sus centrales.

Pero el 2-0 detuvo la matanza. El Madrid paró a repostar y se le fue la mano. Alivió la presión, esperó que el Wolfsburgo se desvaneciese sin más y fue adelgazando en presión, dominio y ocasiones. Ese extremismo le ha perseguido durante toda la temporada. Incluso en partidos como este, cuando aceleró el deshielo.

El Wolfsburgo reformuló su propuesta, adelantó su zaga y metió al Madrid en su trampa. Y reemprendió la subversión que tan bien le fue en casa. Luiz Gustavo, un centrocampista con personalidad, fue equilibrando las fuerzas. Y acabó por probar de verdad a Keylor en un tiro lejano con fuego pero sin demasiada colocación. Cuatro minutos después fue más lejos Schürrle, ya en la izquierda y con Kruse en punta. Su centro acabó, tras coger a contrapié a la zaga del Madrid, en los pies de Bruno Henrique en el punto de penalti. En un error de control se le fue un gol que hubiese tenido dinamita. Aquella dinámica desacopló a la BBC del resto de la nave, circunstancia recurrente que deja al equipo desamparado.

De la mano de Modric y con Benzema en versión imperial, el Madrid recompuso la figura, pero sin someter a su adversario como al principio. Con un punto de autocomplacencia se sometió a un intercambio de ocasiones que le favoreció pero que le hizo caminar sobre el alambre. Un cabezazo de Ramos golpeó en el palo y desembocó en gol fantasma. La impresión es que la pelota no entró. Pero Dante, también de cabeza, contrajo el corazón del Bernabéu. La última maniobra de reanimación fue de Cristiano, 16 goles en la competición, a uno de su récord. Tuvo fortuna al colocar entre la barrera su lanzamiento de falta, ante un Wolfsburgo vacío y que pudo recibir mayor castigo, y puso a salvo al Madrid, que ahora debe repartir su tiempo entre la celebración y la reflexión. No queda otro Wofsburgo en el bombo.



Cristiano Ronaldo se erigió en héroe del madridismo en una noche para el recuerdo en el Santiago Bernabéu. El Madrid recuperó el espíritu de las noches de hace tres décadas y el portugués hizo sonreír a los 80.000 blancos que abarrotaron las gradas con un hat-trick monumental. El primero, a pase de un Carvajal espléndido, el segundo de cabeza en un córner y el tercero de falta. Los de Zidane se meten en semifinales y siguen soñando, a pesar del sufrimiento durante varias fases del partido y, sobre todo, del final.

Según El País, El increíble motivo que inició el gran conflicto entre Cristiano Ronaldo y Benítez



Según desvela El País, Rafa Benítez, un técnico muy conocido por el repaso hasta la saciedad de sus vídeos, tuvo su primer y gran encontronazo con Cristiano Ronaldo por un “pen drive”. El entrenador, siguiendo esta filosofía, le pasó un USB al crak luso con vídeos sobre cómo ejecutar movimientos de desmarque para aprovechar su velocidad y su colocación entre centrales en una posible situación de delantero centro.

Cristiano se lo tomó como una falta de respeto y le mandó un recado a su ayudante para que se lo retransmitiese: “Dile a Benítez que ya le pasaré yo un ‘pen drive’ con todos mis goles para que los estudie“. Desde ese momento, Benítez no consiguió recuperar la relación con Ronaldo y además vio cómo el resto de la plantilla se echaban sobre él provocando finalmente su destitución tras supuestos rumores en los que se aseguraba que le había hecho la cama.

"Quiero que mi hijo sea jugador top, como el padre"



Cristiano Ronaldo ha participado en el programa Luyin Jichengzhe de la cadena china Zhejiang Satellite TV, un reality show centrado en el mundo del fútbol. En su última entrega, el delantero madridista ha sido el invitado sorpresa para dos de los jóvenes futbolistas chinos que han intervenido en este formato televisivo que ha tenido una gran aceptación en la audiencia del país más poblado del mundo (Imágenes cedidas en exclusiva para Marca.com por Zhejiang Satellite TV)



Cristiano ha reflexionado sobre el futuro de su hijo en el programa y confiesa que "yo quiero que mi hijo sea jugador. Yo soy futbolista y quiero que él lo sea. Pienso que tiene cosas de atleta, tiene características de un atleta. Obviamente que es muy joven, es un bebé, tiene cinco años pero le encanta el fútbol, eso ya es una ventaja. Tengo en casa treinta balones, siempre está con el balón y le encanta. Pero yo no lo voy a forzar a ser jugador porque eso viene de una manera natural, tiene que ser algo de él. Porque él va a ser lo que quiera, yo no le voy a obligar a nada. Pero obviamente que quiero que Cristiano sea jugador. Como el padre, top", concluye dibujando una amplia sonrisa.

Cristiano Ronaldo se halla ahora concentrado con su selección para disputar el partido amistoso ante Bélgica que se disputará el próximo martes en Leiria. Un encuentro envuelto de una gran carga emotiva, ya que la sede del mismo tuvo que ser cambiada tras los atentados de Bruselas por "razones de seguridad y por precaución".

Casemiro: "El Clásico es un partido que nos apetece"

Casemiro, en el partido ante Las Palmas.

Casemiro es uno de los hombres señalados de cara al Clásico. Con la confianza de Zidane, el brasileño podría formar parte del once titular que salte al césped del coliseo azulgrana. A cuatro días del duelo, ha desvelado en los medios oficiales del club sus ganas de jugar.

Sobre el Clásico: "Sabemos que es una semana especial para los jugadores, para la afición y para todos, para el Real Madrid. Es un partido que nos apetece jugar, que llegue rápido y ojalá podamos ganar este partido".

Buenas sensaciones: "Cada partido y cada día que pasa, me siento con más confianza con los jugadores, con el entrenador y con la afición. Ellos saben que estoy aquí para ayudar a todos".

Mensaje a los madridistas: "Nos vamos a dejar el alma dentro del campo en este partido. Que sigan confiando en nosotros porque vamos a seguir siempre trabajando".